La agricultura y la ganadería están unidas a la revolución neolítica que va a cambiar la superficie del planeta y que va a llevar al ser humano a ocupar la mayor parte de los espacios geográficos de la Tierra. La aparición de la agricultura y la ganadería van a suponer por sí mismas una transformación fundamental en todos los espacios ocupados por el hombre.
La agricultura comenzó con técnicas muy primitivas de ocupación del espacio que conducían al agotamiento del suelo y a la búsqueda de nuevos espacios para la agricultura. En algunas zonas tropicales se siguen utilizando técnicas de este estilo, conocidas como de “rozas” o “itinerantes”, pues la comunidad va ocupando y abandonando sectores del terreno según se van agotando los suelos.

El agotamiento del suelo ha sido siempre una de las limitaciones de la agricultura. Para evitarlo el territorio se dividía en “hojas” que se ponían en producción de manera alternativa. La hoja que quedaba sin cultivar se llamaba “barbecho”. Durante la antigüedad y la Edad Media este fue el método seguido en buena parte de Occidente. La mejora de las técnicas de explotación agrícola durante el siglo XVIII generalizaron el uso de tres hojas, que estaban siempre en producción pero que intercalaban las especies cultivadas. Una hoja se dedicaba al cereal, otra hoja se dedicaba a algún tubérculo o a los guisantes o alguna planta forrajera. A esta técnica se la conoce como de “Rotación de Cultivos” y mejoró considerablemente la producción y las condiciones de la tierra. Otra costumbre que se seguía en la agricultura tradicional era la de dejar pastar a los animales en las tierras después de ser segadas, de modo que sus excrementos contribuyeran a enriquecerla.
Podemos establecer diferentes categorizaciones de la agricultura en función de diferentes elementos que forman parte esencial de la misma.
En cuanto al tamaño de las fincas dedicadas a la agricultura podemos hablar de:
  • o Latifundios: Son las fincas agrícolas que tienen una gran extensión. Por su tamaño están formadas por diferentes espacios agrícolas y pueden estar explotadas directamente por su propietario a través de jornaleros (mano de obra contratada) o aparceros (campesinos que viven en el latifundio a cargo del propietario cuidando la tierra)
  • o Minifundios: Son parcelas agrícolas de pequeño tamaño, resultado de su división a consecuencia de herencias y divisiones. Por lo general están explotados por los propietarios. La división de espacios agrícolas y su desordenada disposición suelen dar lugar a “concentraciones agrarias”, en las que a partir de intercambios entre los propietarios se trata de dar coherencia a las fincas. En otros lugares, el minifundio está unido a una agricultura de subsistencia y por lo tanto adopta el mínimo espacio preciso para mantener la producción necesaria para una familia.

Podemos categorizar los espacios agrícolas en función de sus objetivos económicos y así encontramos
  • o Agricultura de subsistencia: Propia de otras épocas históricas o de zonas poco desarrolladas, esta agricultura pretende abastecer a las familias o a la comunidad en la que se desarrolla sin que su producción llegue al mercado, o si lo hace en unos porcentajes mínimos determinados por los excedentes de consumo de la propia comunidad. Dentro de esta agricultura de subsistencia encontramos también la agricultura de inundación de las zonas monzónicas donde se cultiva de manera tradicional el arroz.
  • o Agricultura comercial: La agricultura moderna es una agricultura comercial dirigida al mercado. Las decisiones sobre especies cultivadas, superficie cultivada y estrategia de venta están determinadas por el mercado. A menudo esta agricultura comercial está muy vinculada a las políticas agrarias de las naciones que demandan de sus sistemas agrícolas una determinada producción o que limitan la producción de determinadas especies vegetales. La producción de cereal, de patata, de tomates o de girasol, está determinada por los acuerdos comerciales y las licencias de exportación o importación a la que están sometidos. La Política Agraria Común (PAC) seguida por la Unión Europea es el máximo exponente de estas estrategias comerciales agrícolas que buscan mantener el nivel de vida de sus poblaciones rurales procurando que las producciones respondan a la demanda y no provoquen grandes “stockages” que hundan el mercado o eleven excesivamente los precios.

En cuanto a la propiedad de la tierra y la tenencia de la misma (quien la aprovecha o trabaja) encontramos:
  • o Propiedad Privada: La tierra está repartida entre todos o entre algunos individuos de la comunidad que tienen derecho completo sobre la misma. En este sentido el propietario puede cultivar la tierra de manera directa o indirecta.
    • § Tenencia Directa. El propietario explota directamente la tierra
    • § Tenencia Indirecta. El propietario ceda la tierra para su explotación a otra persona
      • Arrendamiento.- El propietario cobra un arriendo a quien la trabaja. El arrendamiento es una especie de alquiler por la tierra
      • Aparcería.- El propietario se queda con una parte porcentual de la cosecha pero no cobra ninguna cantidad en metálico.
      • o Propiedad Colectiva: La tierra pertenece a la comunidad o al estado quien reparte los lotes a las comunidades o los campesinos para su labor. Este modelo de tenencia es común a algunos regímenes tradicionales de ocupación de la tierra y también lo encontrábamos en los países socialistas (la antigua URSS, China, Corea del Norte, el Este de Europa o Cuba). Las formas de explotación de recursos “comunales” que existían en Europa y que en algunos casos aún sobreviven, como el que comentábamos antes sobre la explotación de bosques estarían emparentados con estos modelos de propiedad colectiva.

En función de los límites entre las fincas podemos hablar de:
  • o Campos abiertos (Openfields).- No existen limites entre las fincas
  • o Campos cerrados (Bocage).- Existen cerramientos que limitan el paso entre unas fincas y otras.

En cuanto a las prácticas agrícolas encontramos otras posibles tipologías. En primer lugar por el tipo de régimen hídrico que mantienen los cultivos hablamos de:
  • o Regadío.- El aporte de agua necesario para el crecimiento de las plantas es regulado por el hombre mediante diferentes técnicas. Canales, aspersores, pozos y norias…
  • o Secano.- El aporte hídrico es el natural y propio del clima de la zona y depende de las precipitaciones que se produzcan a lo largo del año. Muy sensible a los ciclos naturales de sequías e inundaciones que se producen en algunas zonas del planeta, por ejemplo en el Mediterráneo.

Si nos fijamos en el aprovechamiento de la Tierra encontramos cultivos:
  • o Extensivos: Ocupación de una superficie muy extensa de tierra y con una producción por hectárea baja
  • o Intensivos: Ocupación de una superficie poco extensa de tierra pero con altas producciones, tanto por la producción por hectárea como por la aplicación de métodos de abono y regadío que permiten varias cosechas en el año. Es el modelo más moderno de producción agrícola y la que encontramos en las zonas de huerta o en los cultivos bajo plástico del sureste español.

Cuando analizamos el espacio rural y nos fijamos en las especies cultivadas podemos encontrar.
  • o Monocultivos.- Zonas dedicadas al cultivo especializado de una especie. Los naranjales de Valencia o los cereales de Castilla.
  • o Policultivos.- Territorios donde las parcelas encierras diferentes especies.

Si la observación la hacemos sobre las especies cultivadas encontramos:
  • o Cultivos herbáceos: Cereales, legumbres, oleaginosas, cultivos industriales como el algodón o el lino, plantas forrajeras.
  • o Cultivos arbustivos: Frutales, olivos y viñedos

En cuanto a la ganadería encontramos una división fundamental entre la ganadería nómada y la ganadería estabulada, que nos daría a su vez una división entra la llamada ganadería intensiva y la extensiva.
En la ganadería nómada los rebaños se desplazan en busca de pastos. Hay diferentes grados de nomadismo. Podemos pensar en el nomadismo de algunas zonas de África y del Centro de Asia donde las poblaciones se desplazan con sus ganados buscando pastos por amplios espacios territoriales.
Cuando el desplazamiento es estacional y en territorios delimitados hablamos de Trashumancia. En este sentido podemos analizar el nomadismo de corta distancia que encontramos en montañas como las de Madrid, donde el ganado se desplaza desde los prados del pie de monte hacia el de altura, en función de las estaciones. Este nomadismo ha dado lugar a espacios muy interesantes geográficamente como el del Valle del Pas, donde las familias se desplazaban a lo largo de la montaña de prado en prado y de casa en casa, siguiendo el ciclo de los prados y su agotamiento. En nuestro país el nomadismo ha dado lugar a toda una cultura pastoril que tiene una importante presencia en el folklore y también a toda una red de cañadas y veredas que hoy se recuperan con interés turístico.

Por otro lado la ganadería intensiva está unida a la estabulación de los animales y por lo tanto de una alimentación que precisa llevarles el alimento hasta esos establos. La generalización de los piensos compuestos ha facilitado este tipo de ganadería que logra optimizar los recursos y lograr producciones mucho más altas que la ganadería extensiva. Hay que destacar también que las condiciones de vida de los animales son mucho más penosas y han llevado a revisar las regulaciones legales que se aplican a estos espacios ganaderos.

En ocasiones, algo común en la sierra de Madrid, encontramos una ganadería semi-estabulada, que pasa parte del tiempo encerrada en los establos y otra parte en prados y espacios abiertos. Este modelo se aplica también en la crianza de determinados ganados porcinos, para garantizar la calidad de la carne. En función de las especies podemos dividir la ganadería en vacuno, porcino, ovino, caprino o de corral.